Facebook Twitter Google +1     Admin

Confesión, Sacramento de Sanación

20120420170208-cat20sacramento20de20la20reconciliacin1.jpg

Les dijo: «¡La paz con vosotros! ». 20Dicho esto les mostró las manos y el costado. Los discípulos se llenaron de Gozo al ver al Señor. 21El les volvió a decir: «¡La paz esté con ustedes!«. Así COMO EL PADRE ME ENVIO A MI, ASI LOS ENVIO A USTEDES. 22Dicho esto soplo sobre ellos: «RECIBAN EL ESPIRITU SANTO: 23A QUIENES USTEDES PERDONEN QUEDAN PERDONADOS, Y A QUIEN NO LIBREN DE SUS PECADOS, QUEDAN ATADOS.” Juan 20, 20-23

 

En este texto del Evangelio de San Juan JESUS nos habla específicamente del pecado, no se habla de “atar y desatar” en una manera amplia como en el texto de San Mateo 16, 19, aquí JESUS se refiere muy directamente al perdón de los pecados.

Este es un pasaje de gran solemnidad. Son las primeras palabras del Resucitado a sus apóstoles en congregación, son las primeras palabras de JESUS a sus discípulos después de la Redención. JESUS establece un paralelismo entre la misión que le encomendó el PADRE y la que El les encomienda. El PADRE le dio una misión: La Redención, JESUS la cumplió a cabalidad y ahora El envía a sus escogidos para mantener el ministerio con una misión nueva: Ser los administradores de la consecuencia de la Redención, del perdón de los pecados. ¿Por qué? ….Misterio arcano que solo JESUS , su PADRE y el Espíritu conoce y que a nosotros no nos corresponde enjuiciar, sino creer en Fe. Para reafirmar este poder les da solamente el ESPÍRITU SANTO, no para la misión de la Iglesia carismática como el Pentecostés, sino que es una “Unción Especial” para impartir este ministerio que es dado solo a los apóstoles, no a la congregación de los seguidores de JESUS. Este soplo del ESPÍRITU sobre los Apóstoles hay que relacionarlo con el Soplo del PADRE en Génesis 2,7 donde le da “Infusión de vida a Adán, Aquí JESUS infunde “Vida nueva” al darle poder a la Iglesia naciente de perdonar al pecador en muerte espiritual y darle la vida nueva en CRISTO merecida en la cruz del Calvario.

 

Hermanos de otras denominaciones interpretan que JESUS aquí cuando habla de perdón de los pecados se refiere a una predicación de arrepentimiento y establecen un paralelismo con Lucas 24, 46-47, pero seria absurdo pensar que JESUS le da este poder a Apóstoles de forma tan solemne cuando ya lo había dado anteriormente. Tampoco se refiere JESUS a la intención de que si perdonamos se nos perdona como lo dijo en el Padre Nuestro, pues aquí no se habla del perdón de los apóstoles, sino de un perdón administrado por ellos y que no implica perdón automático de ellos. Hay que predicar el arrepentimiento de los pecados, pero esta predicación es absolutamente diferente del perdón en si. Este es el texto básico donde la Iglesia se ha apoyado en los siglos para perdonar los pecados, base más que Evangélica y más clara que muchos de todos los textos en común.

Este perdón no se extinguió con los apóstoles, como no se extinguió el mandato de predicar y bautizar al morir los Apóstoles, sino que continuó en los sucesores hasta el día en que JESUS regrese a entregar el reino al Padre y ya no exista mas pecado por que su autor ya ha sido aniquilado.

 

La Confesión tiene una dimensión espiritual que se escapa a los que no tienen los ojos abiertos a la realidad del Espíritu, y es la de experiencia de Gracia. Somos  imagen y semejanza de Dios en nuestro espíritu (que es lo que tenemos semejante a El) nuestro espíritu vive por la Gracia, es la Gracia lo que nos da la Santidad por la cual hacemos patente nuestra filiación divina. Como decían los Padres de la Iglesia “Lo que en Dios es por Naturaleza en el hombre lo es por Gracia” o sea somos semejantes a Dios por la Gracia Santificante.El pecado destruye la vida espiritual desde el momento en que perdemos la Gracia, podemos decir que el pecado es la muerte del espíritu, la vaciedad del hombre, la nada espiritual, esto nos lleva a Adan-barro. Cuando Adán fue creado tenia forma humana, era humano pero no tenia vida, dice la Santa Palabra que Elohim-Dios SOLPLO aliento de vida y Adán vivió y reconoció la maravilla que Dios le había dado, con este soplo de vida entro el Espíritu Santo (rua) y con el Espíritu, la Gracia.

 

                                                             Génesis 2, 7     

 

         “Entonces, el Señor Dios formo al hombre con polvo de la tierra, y SOPLO en sus narices

          aliento de vida y existió el hombre con aliento de vida”

 

El Señor Dios solamente SOPLA  DOS VECES en toda la historia de la salvación, la primera el día de la creación del hombre,la Segunda la tarde de la Resurrección, veamos:

SAN JUAN 20, 22

 

    Dicho esto SOPLO  sobre ellos: Reciban el Espíritu Santo, a quienes perdonen los pecados

       les queden perdonados, y a quienes no liberen, queden atados”

 

Es muy significativo que el Señor sople dos veces sobre el hombre y en ambos casos da el Espíritu Santo,

que consecuencia trajo el primero de estos soplos? La vida y la Gracia! Eso mismo hermano es lo que da Jesús por medio de su soplo divino a su Iglesia para ministrar, es por eso que dijo “Así como  mi Padre me envío YO LOS ENVIO” es un verdadero envío el que da Jesús a su Iglesia para dar la vida de la gracia en la Confesión.

 

EL objetivo y el fin del Cristiano (al igual que Israel) es la Santificación, somos llamados a ser una Nacion Santa, somos llamados a ser Santos porque el Señor que servimos es un Dios Santo, asi que nuestras transgreciones  nos hacen perder la Santidad, el fin de la Confesion no es solo el perdon de los pecados, es llevarnos a la Reconciliación con Dios y reestablecer la Santidad que adquirimos el dia del Bautismo por medio de la Gracia.Cada Confesion es un Nuevo Nacimiento pues somos  restaurados a la condicion de hijos de Dios.

 

El Sacramento de la Confesion no solo perdona los pecados, este sacramento Sana y Libera, es por esto que el Catecismo de la Iglesia incluye el Sacramento de la Confesion entre los Sacramentos de Sanacion, en la Confesion no solo somos sanados espiritualmente, tambien somo sanados de las enfermedades que tienen su origen en el pecado, en el Sacramento de la Confesion tambien solos liberados poderosamente de ataduras y acciones del enemigo de lo Santo.    

 

Cuando pecamos ya dijimos que muere el alma a la Gracia, en la Confesión y por el poder de Jesús no solo se perdonan los pecados, también  se da la vida de la Gracia, es un nuevo nacimiento del alma muerta por el pecado a la vida por el soplo de la Gracia.Que poco conocemos y valoramos este poderoso medio de vida dejado en las manos débiles de la Iglesia!

PRECEDENTE BIBLICO DEL SACRAMENTO DE LA RECONCILIACION

 

El Pueblo de Israel era un pueblo que conocía que su DIOS era un DIOS Misericordioso (Exodo 34, 6-7), sin embargo instituyó liturgias externas para tener la seguridad del perdón que sabían su DIOS otorgaba, así vemos en el Levítico:

Levítico 4, 27-31 27Si un hombre cualquiera del pueblo peca por inadvertencia, haciendo algo prohibido por Yavé, volviéndose culpable. 28En cuanto se le indique el pecado cometido presentará como ofrenda una cabra sin defecto, 29pondrá la mano en la cabeza de dicha víctima por el pecado y la degollará en el altar de los holocaustos. 30El sacerdote mojará su dedo en la sangre y tocando los cuernos del altar de los holocaustos derramará el resto en su base.. Así se hará expiación por el que ha cometido la falta y será perdonado.

El acto externo aseguraba al creyente la posesión del perdón prometido. DIOS perdonaba, pero el hombre por medio de un gesto hacia público su condición de pecado y su arrepentimiento.  

El corazon del Culto de Israel que eran los Sacrificios exigian la Confesion audible del pecado cometido cuando el Sacrificio era ofrecido por este, en todos los Sacrficios a excepcion de los de primicias y Diezmo y el del cordero de la Pascua se imponia las manos sobre la victima, el Sacrificio mas importante de todo el judaísmo era La Ofrenda por el pecado”, estos sacrificios eran validos solo si habia un profundo arrepentimiento del oferente, el Sacrificio llevaba este orden

 

1)    memoria del pecado ante Dios

2)    arrepentimiento

3)    Confesion de los pecados

4)    Rociamiento con la Sangre

5) Perdon de los pecados  

Durante el Sacrificio el que lo ofrecia hacia esta oracion:

 Te ruego Señor, he pecado, he hecho perversamente, me he rebelado, he cometido el pecado de (aca se confesaba en voz alta el pecado cometido) pero vuelvo arrepentido y sea esto para expiación”

Noten como el orden del Sacrificio por el pecado que no es mas que un Sacramento de Reconciliación de la Antigua Alianza con lleva los mismos pasos de nuestra Confesion

 

1)    Examen de conciencia

 2)    Arrepentimiento

3)    Confesion de los pecados

4)    Perdon de los pecados por los meritos del Sacrificio de Cristo en la cruz

5)    Acto de contrición y absolución

 

Es verdaderamente penoso que personas que dicen conocer las Escrituras no  vean  la profunda raiz biblica del Sacramento de la Confesion.  

En el judaísmo tardío según el Talmud existían ritos penitenciales públicos donde este contenía una formula de arrepentimiento “Oh, YAHVEH, he pecado yo y toda mi familia, perdona mis pecados y los de mi familia”. El historiador Judío Flavio Josefo también menciona que en su época se ofrecían sacrificios por los pecados concretos y personales en su libro “Antigüedades Judaicas”.

 

Por razones incomprensible para nosotros esta magna obra le  fue mandada dispensar a la Iglesia por medio de los Apóstoles y sus sucesores. La Confesion esta intimamente ligada al Sacrificio de la Cruz de Cristo pues nace de  esta y de la tarde de la Pascua cuando Jesus  da la gran comision los apóstoles “Asi como el Padre me envio, Yo los envio a ustedes..”

 

EL SACRAMENTO DE LA RECONCILIACION EN LA IGLESIA NACIENTE

 

En San Juan 16, 12-13, el SEÑOR JESUS nos dice bien claro que cuando venga el ESPÍRITU de la Verdad, este va a revelar todas las cosas que El no ha dicho. La Iglesia después de Pentecostés comenzó el ministerio del perdón esa misma mañana, cuando Pedro proclama el Bautismo para el perdón de los pecados, (Hechos 2, 38). La Iglesia primitivamente como nos lo dice I Corintios 5, 1-5 excluía de su seno a los pecadores y los recibía en la comunión de los santos si se arrepentía II Corintios 2, 5-11, esta era la manera primitiva de ejercer el don de perdonar. Ya a fines del siglo II se impone una forma apostólica de perdonar que aparece veladamente en I Timoteo 5, 22:

No impongas a nadie las manos a la ligera no sea que te hagas cómplice de los pecados de otros.

Esta imposición de manos no es en modo alguno referente a la ordenación al ministerio, pues desde el versículo 17 Pablo nos habla del pecado. Pablo le dice a Timoteo que no perdone por imposición a la ligera a un pecador so pena de cargar el con futuros pecados, y no solo de los presbíteros pues en el versículo 17 en adelante habla en singular y en el 22 en plural.

El mismo Apostol Pablo esta consciente de la necesidad que tiene el hombre de la realidad  del poder concedido a los Presbiteros para la reconciliacion cuando dice:

2 Cor 5,18-20… y todo esto proviene de Dios, que nos reconcilió consigo por Cristo, y nos encomendó el ministerio de la reconciliación. Nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Somos pues embajadores de Cristo, como si Dios exhortara por medio de nosotros.  Os suplicamos en nombre de Cristo ¡Reconcíliense con Dios!

 

Acá san Pablo no le dice a los Corintios que  hicieran una profesión de fe aceptando a Cristo como su Señor y Salvador para que se reconcilien con Dios, esta no es la  primera vez que San Pablo predica a los Corintios,, sino es la Segunda ocasión,[1] ya los Corintios habían aceptado a Cristo,  Jesús es su Salvador. San Pablo se refiere al poder reconciliador que se le ha otorgado a los presbíteros, entonces hay que acudir con ellos para verdaderamente ser perdonados, por que Dios nos perdona por medio de ellosAparte de la confesión, lo que nos hace participar del perdón de los pecados es primeramente el bautismo como lo menciona el apóstol Pedro en la primera predicación de la iglesia (Hech 2,38), mas no obstante, sabemos que después del bautismo seguiremos siendo pecadores, y la manera de que nuestros pecados nos sean perdonados es la confesión.   

 

En la Iglesia primitiva la confesión de los pecados era pública como dice el Apóstol Santiago:

 

Santiago 5, 16 Confiesen sus pecados unos a los otros y pidan unos por otros para que se sanen.

 

Antes de comenzar la Eucaristía los pecadores puestos de pie confesaban sus pecados públicamente y públicamente se daba la absolución por el Presbítero presidente, de ahí proviene el inicio de nuestra Eucaristía “Antes de comenzar los sagrados misterios reconozcamos nuestros pecados” que aun subsiste después de XX siglos, ya de forma simbólica. De ahí también la categoría de Sacramento de Sanación de la Reconciliación.

San Ignacio de Antioquía en el Siglo II en su carta a los Filadelfos 8, 1 decía “Eso si, a todos los que se arrepienten les perdona el SEÑOR, a condición de que su arrepentimiento termine en la unidad de DIOS y en el tribunal del Obispo”.

 

La Didache, el escrito mas antiguo del cristianismo, escrito hacia el Siglo I dice referente a la confesión en su punto IV, 14 “En la reunión de los fieles, confesarás tus pecados y no te acercarás a la oración con conciencia mala”.

Entre los siglos VI y VII se efectuó un cambio en la confesión de los pecados de público a privado, esto ocurrió paulatinamente cuando el monaquismo Irlandés se extendió por Europa y los fieles escogieron a estos hombres santos para cumplir lo ordenado por Santiago, no públicamente sino en la presencia de estos monjes de sabiduría y vida santa. El Concilio de Letran en el año 1215 fija la pauta definitiva del Sacramento de la Reconciliación como lo conocemos hoy.

Muchos hermanos retan la Confesion diciendo que ellos se confiesan con Dios personalmente, eso no es biblico..en ningun lugar del Nuevo Testamento dice como instrucción que uno se confiese con Dios directamente, mas bien la unica  orden que dio Jesus fue poder de perdonar los pecados A LOS APOSTOLES “A quien ustedes perdonen yo perdono”, esta es la unica foma segura de que nuestra Confesion ha sido aceptada por Dios y el perdon ha sido otorgado, pues el Señor que es un Dios fiel no se retracta de la palabra que da ni de la promesa que hace.

Otros hermanos dicen que el Sacerdote es un hombre como otro cualquiera y esto lo dicen en la propuesta de que el Sacerdote como hombre no puede perdonar los pecados, esto nos lleva a a la pregunta:

Puede un hombre perdonar los pecados???

La respuesta es un rotundo no. Nadie ha dicho que un hombre pueda perdonar los pecados de otro hombre, la Iglesia no dice que un  hombre puede perdonar los pecados, sólo Dios puede perdonar los pecados,[2] (Mc 2,7) pero nos podriamos hacer tambien la siguiente pregunta:, ¿Puede un hombre caminar sobre el agua? ¿Puede un hombre hacer milagros? ¿Puede un hombre arrojar demonios? ¿Puede un hombre resucitar muertos? En todas las preguntas la respuesta es no.

Pero ¿que pasaría si Dios otorgara poder a un hombre para caminar sobre las aguas? Caminaría ¿verdad? (Mt 14,25-29) ¿si le diera potestad de arrojar demonios? Podría arrojarlos ¿verdad? (Lc 10,17) (Hech 16,16-18) ¿y hacer milagros y resucitar muertos? También (Hech 3,5-8) (Hech 9,36-41) Entonces ese hombre con el poder que Dios le ha otorgado tiene la facultad de hacer lo que Dios quiere que haga y eso es la Confesion, el hombre ministrando el perdon de la Cruz ordenado por Jesus y capacitado por el Espiritu Santo recibido en Efusion

Otros dicen que el Sacerdote es un picador como los demas y la noticia nueva para ellos   es que la Iglesia tambien lo sabe y por eso el Sacerdote tiene que ser perdonado por otro Sacerdote, pero la vida personal del Sacerdote y sus posibles pecados no invalida la Confesion pues el Sacerdote ministra con la santidad de su vida sino con el poder de Dios, es como un juez que imparte justicia con el poder del estado y esta es validad no importa cual sea la vida de este.

Concluyendo, JESUS le da el poder a los Apóstoles de Ministrar el Perdón logrado por el en la cruz (San Juan 20,23) aunque también nos dice que hay pecados que no se perdonan, como es el caso del pecado contra el Espíritu SANTO, la Iglesia determina que para saber si se puede perdonar en pecado es necesario conocerlo y por tanto confesarlo, para perdonar, para aconsejar y por lo tanto sanar. La condición previa a la confesión y necesaria es el arrepentimiento, sin este la confesión no es válida. El Presbítero investido por el Obispo (Sucesor de los Apóstoles que recibieron tal poder) absuelve al cristiano arrepentido, no con su poder, sino con el poder recibido por la Iglesia ministra el perdón de DIOS logrado por JESUS en la Cruz y lo confirma con el signo de la imposición de mano. Sacramento de sanación, signo maravilloso del poder de DIOS y de su misericordia que nosotros la Iglesia no lo sabemos valorar y que es como decían los Padres de la Iglesia, una Segunda tabla de Salvación.

Fuente: www.apologeticasiloe.net

No hay comentarios. Comentar. Más...

La valentía de Reig Pla al denunciar el engaño y la injusticia del pecado desata la ira laicista

20120408005447-obispo-alcala-henares1.jpg

Aludió al adulterio, el aborto, las relaciones homosexuales, el botellón, los conflictos laborales y los sacerdotes con «doble vida». (Dentro vídeo.)

Grupos laicistas y colectivos LGTB (Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales), como Colegas -que le ha acusado de "incitación al odio y apología de la discriminación"- han lanzado una campaña contra el obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Plà, por las palabras que pronunció durante los oficios del Viernes Santo.
 
La celebración, que tuvo lugar en la catedral de los Santos Niños Justo y Pastor, fue retransmitida por La 2 de TVE como parte de la programación de Semana Santa. 

El prelado explicaba, ante la Cruz de Cristo, precio de nuestra salvación, cómo "el mal se nos presenta bajo la apariencia del bien" para tentarnos y nos lleva al pecado, que es "un engaño" y "una injusticia" y además "nos destruye".

Puso diversos ejemplos, como el adulterio, el aborto, las relaciones homosexuales, los empresarios que se aprovechan de los trabajadores, los trabajadores que sabotean a los empresarios, los jóvenes destruidos por el alcohol y las drogas y también los sacerdotes de "doble vida, corrompiendo las realidades sagradas que han recibido".

"El pecado es verdaderamente una ingratitud ante el amor más hermoso. Es una verdadera injusticia. Hemos pegado al bien que Dios nos ha hecho llevándole a la cruz": éste es el auténtico sentido de la predicación de monseñor Reig Pla, que se limitó a concretar esa ingratitud en casos muy tangibles hoy día en nuestra sociedad.
 
"El pecado", además -era otra idea central de su intervención- "lleva como paga la destrucción de la persona", y los ejemplos puestos se expusieron precisamente en su faceta destructiva, ante la cual el amor de Dios no es indiferente y con su gracia "todo cambio es posible".

Abajo puede escucharse la homilía completa, pero destacamos a continuación los tres párrafos que más polémica han despertado:

- Adulterio: "Es el engaño, porque no es su mujer, no es su marido. Es una injusticia, porque ha prometido fidelidad, y ha dado su persona a su mujer o a su marido. Destruye el matrimonio y destruye a su propia persona, y si se tienen hijos es un sufrimiento enorme para los hijos que se destruya un matrimonio".

- Aborto: "Cuando [una mujer] va a abortar a una clínica sale destruida, porque ha destruido una vida inocente y se ha destruido a sí misma. Años y años, mujeres que han ido a abortar llevan el sufrimiento en su corazón".

- Relaciones homosexuales: "No se pueden corromper las personas. Ni siquiera con mensajes falsos. Quisiera decir una palabra a aquellas personas que hoy, llevadas por tantas ideologías que acaban por no orientar bien sobre la lo que es la sexualidad humana, piensan ya desde niños que tienen atracción hacia las personas de su mismo mismo sexo, y a veces para comprobarlo se corrompen y se prostituyen, o van a clubs de hombres nocturnos. Os aseguro que encuentran el infierno. ¿Vosotros pensáis que Dios es indiferente ante el sufrimiento de todos estos niños?".

Son sólo los ejemplos que se han destacado (entre otros, como los citados), allí donde monseñor Reig Pla estaba transmitiendo una idea absolutamente propia del Viernes Santo, en el que se contemplan los sufrimientos de Jesucristo para alcanzarnos la Redención: "El pecado es engañoso, nos destruye a nosotros y es una injusticia respecto de Dios y respecto de nuestros hermanos... Somos ingratos, no se merece el Señor, con todo el bien que nos ha hecho a nosotros, que le paguemos con esta injusticia".

Un mensaje que terminaba en positivo, destacando el poder compensatorio de la Cruz frente a la injusticia, y del amor de Dios para sanar de raíz la destrucción que todo pecado lleva en sí.

No hay comentarios. Comentar. Más...

La Semana Santa; ¿que es?

Es la semana más intensa del Año Litúrgico, en la cual se reza y reflexiona sobre la Pasión y Muerte de Cristo.

 

Explicación de la celebración

La Semana Santa es el momento litúrgico más intenso de todo el año. Sin embargo, para muchos católicos se ha convertido sólo en una ocasión de descanso y diversión. Se olvidan de lo esencial: esta semana la debemos dedicar a la oración y la reflexión en los misterios de la Pasión y Muerte de Jesús para aprovechar todas las gracias que esto nos trae.

Para vivir la Semana Santa, debemos darle a Dios el primer lugar y participar en toda la riqueza de las celebraciones propias de este tiempo litúrgico.

A la Semana Santa se le llamaba en un principio “La Gran Semana”. Ahora se le llama Semana Santa o Semana Mayor y a sus días se les dice días santos. Esta semana comienza con el Domingo de Ramos y termina con el Domingo de Pascua.

Vivir la Semana Santa es acompañar a Jesús con nuestra oración, sacrificios y el arrepentimiento de nuestros pecados. Asistir al Sacramento de la Penitencia en estos días para morir al pecado y resucitar con Cristo el día de Pascua.

Lo importante de este tiempo no es el recordar con tristeza lo que Cristo padeció, sino entender por qué murió y resucitó. Es celebrar y revivir su entrega a la muerte por amor a nosotros y el poder de su Resurrección, que es primicia de la nuestra.

La Semana Santa fue la última semana de Cristo en la tierra. Su Resurrección nos recuerda que los hombres fuimos creados para vivir eternamente junto a Dios.

Domingo de Ramos:

Celebramos la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén en la que todo el pueblo lo alaba como rey con cantos y palmas. Por esto, nosotros llevamos nuestras palmas a la Iglesia para que las bendigan ese día y participamos en la misa.

Jueves Santo:

Este día recordamos la Última Cena de Jesús con sus apóstoles en la que les lavó los pies dándonos un ejemplo de servicialidad. En la Última Cena, Jesús se quedó con nosotros en el pan y en el vino, nos dejó su cuerpo y su sangre. Es el jueves santo cuando instituyó la Eucaristía y el Sacerdocio. Al terminar la última cena, Jesús se fue a orar, al Huerto de los Olivos. Ahí pasó toda la noche y después de mucho tiempo de oración, llegaron a aprehenderlo.

Viernes Santo:

Ese día recordamos la Pasión de Nuestro Señor: Su prisión, los interrogatorios de Herodes y Pilato; la flagelación, la coronación de espinas y la crucifixión. Lo conmemoramos con un Via Crucis solemne y con la ceremonia de la Adoración de la Cruz.

Sábado Santo o Sábado de Gloria:

Se recuerda el día que pasó entre la muerte y la Resurrección de Jesús. Es un día de luto y tristeza pues no tenemos a Jesús entre nosotros. Las imágenes se cubren y los sagrarios están abiertos. Por la noche se lleva a cabo una vigilia pascual para celebrar la Resurrección de Jesús. Vigilia quiere decir “ la tarde y noche anteriores a una fiesta.”. En esta celebración se acostumbra bendecir el agua y encender las velas en señal de la Resurrección de Cristo, la gran fiesta de los católicos.

Domingo de Resurrección o Domingo de Pascua:

Es el día más importante y más alegre para todos nosotros, los católicos, ya que Jesús venció a la muerte y nos dio la vida. Esto quiere decir que Cristo nos da la oportunidad de salvarnos, de entrar al Cielo y vivir siempre felices en compañía de Dios. Pascua es el paso de la muerte a la vida.

¿Por qué la Semana Santa cambia de fecha cada año?

El pueblo judío celebraba la fiesta de pascua en recuerdo de la liberación de la esclavitud de Egipto, el día de la primera luna llena de primavera. Esta fecha la fijaban en base al año lunar y no al año solar de nuestro calendario moderno. Es por esta razón que cada año la Semana Santa cambia de día, pues se le hace coincidir con la luna llena.

En la fiesta de la Pascua, los judíos se reunían a comer cordero asado y ensaladas de hierbas amargas, recitar bendiciones y cantar salmos. Brindaban por la liberación de la esclavitud.

Jesús es el nuevo cordero pascual que nos trae la nueva liberación, del pecado y de la muerte.

Sugerencias para vivir la Semana Santa

  • Asistir en familia o a los oficios y ceremonias propios de la Semana Santa porque la vivencia cristiana de estos misterios debe ser comunitaria.
  • Se puede organizar una pequeña representación acerca de la Semana Santa.
  • Poner algún propósito concreto a seguir para cada uno de los días de la Semana Santa.
  • Elaborar unos cartelones en los que se escriba acerca de los días de la Semana Santa y algunas ideas importantes acerca de cada uno de los días.

Fuente: Catholic.net

No hay comentarios. Comentar. Más...

El camino de Devin Rose: ateo orgulloso, agnóstico deprimido, protestante dudoso, católico ferviente

    
     Devin Rose nació en una familia de tradición cristiana, entendiendo con eso que lo eran sólo de nombre. De hecho, en casa le habían inculcado que los hombres provenían de una evolución del “fango original”. Por eso, no es de maravillarse que en su adolescencia, una vez obtenido el uso de razón, Devin se haya declarado con orgullo no creyente. Había nacido un ateo.

     Su paso por la escuela secundaria le ayudó a envalentonarse aún más en esta posición, dado el supuesto amplio consenso de sus compañeros en este campo. Pero al llegar a la universidad, algo pasó. A pesar de tener éxito en aquello que realizaba (buenas notas, una novia bonita, el amor de su familia, un montón de amigos, …) había algo que no funcionaba: «empecé a ser devorado por la ansiedad», cuenta él mismo.

     «Me ponía nervioso en las reuniones sociales, en los restaurantes, en el cine; incluso estando en clase. Mi estómago se agitaba y tenía miedo de tener que salir corriendo de la clase, poniéndome en ridículo delante de todos».

     Con el paso del tiempo, esta ansiedad no hizo sino aumentar, llegando a verdaderos ataques de pánico, aparentemente sin ningún motivo. Llegó incluso a desear la muerte: él, un estudiante de honor, con beca completa, atleta talentoso y rodeado de buenos amigos y el amor de su familia.

     Ante esta situación, por fin se enfrentó a su ateísmo, que para él era ahora sinónimo de su desesperación: «La delgada capa de la comodidad, la prosperidad y el bienestar general me habían protegido siempre en mi vida de enfrentarme a las terribles conclusiones existenciales de mi visión del mundo. Un día, en un inquietante “sueño despierto”, vi ante mí, de manera total, la oscuridad, una vacía manifestación viva de mi desesperación».

     En medio de este dolor, acudió a su madre y le abrió su alma: «Doy gracias a Dios ahora que, incluso en la desesperación, me dio una madre cariñosa a la que podría acudir en una situación en la que pensaba que no tenía otro lugar adonde ir». Juntos, acudieron a un psicólogo –otro palo para Devin, que miraba con desdén a las personas que acudían a uno– y la terapia empezó a dar sus resultados.

     Pero la evolución era positiva sólo en parte. De hecho, sus ansiedades seguían ahí. Y fue entonces cuando aceptó su problema: era clínicamente depresivo, una lucha que se le presentaba titánica e interminable.

     «Creía que mis problemas eran sólo un producto químico en mi cerebro, pero ya había intentado todas las tácticas posibles para vencer la ansiedad y no habían funcionado. Mi otrora confiable inteligencia me había fallado por completo, así que me enfrenté a una elección: o me suicido o trato de creer en Dios».

     Con esta dicotomía ante el camino, el antes ardiente ateo se lanzó a la empresa de creer: «Sabía que si Dios no existía, tratar de creer en él no iba a funcionar, pues sería sólo una táctica mental más entre la multitud que había intentado antes, sin éxito alguno. Y aunque pedir ayuda a Dios era algo que sublevaba mi interior, no teniendo nada que perder, le di una oportunidad». Y así, después de muchos años, Devin lanzó su primera oración: «Dios, tú sabes que yo no creo en ti, pero estoy en problemas y necesita ayuda. Si eres real, ayúdame».
     Al principio, el resultado de sus oraciones fue nulo, por lo que, irónicamente, le confirmó en su ateísmo. «Pero cuando se está en el océano y todo lo que tienes es un salvavidas, por pequeño que sea, ésa es la única esperanza que tenemos». Así que continuó a orar.

     Así, poco a poco, se atisbaron ligeros signos de mejoría. Y aunque en su interior los pretextos ateos se revelaban y querían romper ese arbolito que empezaba a crecer, Devin se decía que debía darle una oportunidad a la fe. Así que se protegía y continuaba con su oración, acompañada de la lectura de la Biblia.

     Su compañero de cuarto en la universidad era un fiel bautista (protestante) y le empezó a llevar a su iglesia todos los domingos. Aunque seguía sintiendo ataques de ansiedad, se hizo violencia para permanecer en las reuniones y, sorprendentemente, su fe comenzó a fortalecerse y crecer, aunque estaba sumergido en un mar de dudas. Al final de ese año, Devin se consideraba ya, sin lugar a dudas, un cristiano.

Libro de Devin sobre el protestantismo
     Fue en ese momento cuando Dios se hizo presente: «Dios se precipitó y era como nada de lo que antes hubiera podido experimentar. Me dio el coraje y la fuerza para afrontar mis ansiedades y empezar a superarlas […] Dios me dio esperanza para hacerle frente a mi desesperación, y la fe y el amor empezaron a sanar mis profundas heridas». En otras palabras: se topó con el amor de Dios. Al final de ese año, se bautizó en la iglesia bautista, dándole un nuevo rumbo a su vida.

     Pero Dios no se detuvo ahí; quería que Devin se encontrase definitivamente con Él dentro de la Iglesia Católica. Ya desde el inicio nació en él la duda de por qué habían tantas divisiones y denominaciones dentro del cristianismo. Así se lo hizo notar a Matt, un buen amigo suyo bautista, considerado líder entre su grupo. Pero él no supo responderle.

     Su anhelo por la verdad le carcomía el alma y no le dejaba en paz ver las divergencias en las predicaciones entre los diversos cristianos. Buscó ayuda en su lectura de la Biblia… pero también ahí se dio cuenta que unas confesiones la veían de una manera y otros de otra.

     La pregunta de fondo no era baladí: ¿quiénes están realmente guiados por el Espíritu Santo? Porque el Espíritu Santo es «el Espíritu de Verdad», y la Verdad es una. ¿Cómo, entonces, producía tantos efectos?

     Tras mucho pensar y orar, Devin decidió investigar qué denominaciones habían tenido la osadía de afirmar que eran la Iglesia que tenía la plenitud de la verdad. Su iglesia bautista ciertamente no lo decía, pero los católicos, los ortodoxos y los mormones sí que lo habían hecho. Sin habla ante los resultados y con mucho temor, empezó a investigar a la Iglesia Católica.
                     
   Durante mucho tiempo debatió con amigos protestantes, haciendo todo lo posible por no volverse católico. Pero mientras más estudiaba, más cuenta se daba de la autenticidad de la Iglesia. Y así, después de recibir una buena catequesis, fue recibido en la Iglesia en la Pascua del 2001, ceremonia a la que asistieron algunos de sus amigos protestantes.

     Hoy, después de diez años de católico, Devin no puede sino ver con gratitud el camino recorrido: «Mi "Camino a Roma" comenzó con el riesgo de que Dios fuese real. Continuó con el descubrimiento de que Él me amó y de que era digno de mi confianza. Hoy, puedo decir que, después de vivir la fe católica desde hace diez años, mi confianza en Cristo y en Su Iglesia se ha vuelto cada día más fuerte».
No hay comentarios. Comentar. Más...

Sacrificio ¿Por qué?

¿POR QUÉ HACER SACRIFICIO? Las falsas razones

     La sociedad del bienestar ha cambiado de tal modo la mentalidad de la gente que el concepto del sacrificio está totalmente desdibujado, y puede aparecer incluso como irracional y contraproducente. Incluso los católicos practicantes, no sin culpa de los sacerdotes, han abandonado en gran medida las prácticas de penitencia más fundamentales. Sin embargo, el tiempo de crisis que vivimos hace más urgente la necesidad de comprender el sentido del sufrimiento humano, de las dificultades y penalidades cotidianas a las que tenemos que hacer frente. Porque si nos vemos obligados a experimentar carencias a las que no estamos acostumbrados y no estamos preparados ni psicológica ni espiritualmente, el efecto puede ser devastador. No nos engañemos, no sólo en tiempo de crisis sufrimos, el dolor acompaña siempre la vida del hombre, pero en tiempos difíciles hay que estar preparado para todo.

     Pero más allá del misterio del dolor, que es una cuestión universal y actual en todas las épocas, es apremiante aprender el sentido de sacrificarse por los demás, de luchar para alcanzar las metas propuestas, es decir, no sólo tener la capacidad para aceptar y superar los obstáculos, sino adquirir la generosidad suficiente para abrazar voluntariamente el sufrimiento. Este es precisamente el sentido del “sacrificio cristiano”, el misterio central del cristianismo, el mensaje de la “CRUZ” que sigue siendo para unos, escándalo, y para otros, necedad o locura. Jesucristo aceptó y ofreció voluntariamente un dolor espiritual y físico terrible ¿Por qué lo hizo? ¿Por qué los cristianos debemos imitarlo en esto? Nos detendremos hoy a explicar las falsas razones y los siguientes post empezaremos a explicar las verdaderas razones por las que un cristiano se sacrifica.

     En primer lugar, el cristiano no se sacrifica porque le agrada sufrir, porque encuentra algún tipo de satisfacción física o espiritual. No es masoquismo. Seguramente si a una persona no creyente y con algún matiz anti cristiano le preguntamos qué le parece la penitencia física cristiana, responderá que es un absurdo masoquismo. Pero, dado el ambiente de permisivismo total, si le preguntamos qué piensa del sadomasoquismo sexual, es posible que responda: “bueno, si a ellos les gusta, nadie se lo puede reprochar”. Pues bien, aunque debería ser respetada la decisión de practicar la penitencia porque “nos gusta”, según los criterios actuales, el cristiano no lo hace por esa razón. Una persona equilibrada no encuentra placer en el sufrimiento.

     Tampoco se hace por un placer espiritual. Es cierto que los monjes budistas, en su deseo de alcanzar una vida más espiritual, someten el cuerpo a grandísimos ayunos y otras penalidades. Es verdad también que sometiendo el cuerpo, el espíritu se haya más libre para la meditación, y que en esta liberación de todo deseo físico, se puede experimentar cierto sosiego y quietud espiritual, una especie de paz profunda nunca antes sentida. Aunque el cristiano pueda tener alguna experiencia semejante en el silencio del retiro y la austeridad de la vida, este sentimiento placentero no puede ser, o al menos no debe ser, la razón para practicar el sacrificio. Me puedo sentir mejor cuando hago sacrificio, parece extraño pero es así, sin embargo el “sentirme bien” no debe ser el motivo principal. 

No hay comentarios. Comentar. Más...

IGLESIA DE CARNE

20120315172426-cabecera-blog-p.roberto-visier.jpg

Vivir en Roma, aún más, ser sacerdote en Roma, quiero decir ejercer el ministerio aquí, te da una visión muy particular de la Iglesia Católica. Se percibe su universalidad porque aquí se dan cita católicos de los cinco continentes; también la enorme variedad de sus carismas en los incontables institutos de vida consagrada viejos y nuevos; sin duda la riqueza y al mismo tiempo la complejidad de su bimilenaria historia, reflejada en la grandeza y belleza de las grandes basílicas, de las numerosísimas iglesias, en todas las expresiones del arte cristiano presentes en todos los rincones de la ciudad. Se palpa de modo elocuente la parte “material y humana” de la Iglesia y se vislumbra su grandeza sobrenatural. Es como un ser humano: carne y espíritu. La carne con todas sus bellezas y fragilidades, el espíritu, en este caso el Espíritu Santo, realizando de modo escondido y eficaz su labor santificadora.

Sí, en Roma se siente “la Iglesia de carne” con todas sus limitaciones humanas. Es cierto, dentro de los muros del Vaticano se mueven las pasiones humanas, las envidias y ambiciones, las rencillas y rencores, el poder del dinero y del prestigio, el deseo insaciable de dignidades y honores. Y cuando salen a la luz pública estas flaquezas, algunos se alegran de encontrar una razón más para desconfiar de la Iglesia, otros se lamentan de las llagas de la que consideran madre, no pocos se escandalizan y se sienten decepcionados.

Sin embargo, no hay de qué asustarse, es natural que sea así. Entiéndase bien, es antinatural porque no hay nada más antinatural que el pecado, pero sucede desde que Eva mordió la fruta y se la ofreció a Adán. Yo sé que no debería ocurrir, que tantas cosas se pueden cambiar, que entre los que mandan en la Iglesia debería cundir el buen ejemplo, que el escándalo hace mucho daño, que Jesús nos ha mandado vivir unidos y amarnos, pero la Iglesia continuará siendo de carne como lo ha sido siempre.

Los doce apóstoles de Jesús eran de carne. Uno lo traicionó y lo entregó a la muerte, otro lo negó tres veces, los demás huyeron y lo dejaron solo. Solamente el discípulo amado, Juan, aunque se escapó en el huerto, volvió después para estar junto a la Madre María al pie de la cruz. También en la primitiva Iglesia había tensiones y disputas. S. Pablo se enfrentó a los judaizantes, discutió con Marcos, reprendió a Simón Pedro. La comunidad de Corinto no era muy ejemplar si leemos detenidamente las cartas del apóstol. En fin, iglesia de carne y hueso.

Pero no hay que obsesionarse mirando hacia el Vaticano. También en cada parroquia hay incomprensiones y rencillas y entre los sacerdotes de tantas diócesis. Somos siempre demasiado humanos y deberíamos ser más espirituales… Y los que más se lamentan de los males en la Iglesia son los primeros que, no sólo están llenos de corruptelas, sino que hasta las promueven. Eso es lo que hace la diferencia: que la Iglesia promueve la santidad y se lamenta de que falta dentro; otros hacen el mal, presumen de hacerlo y lo promueven todo lo que pueden.  

Vivir en Roma, aún más, ser sacerdote en Roma, quiero decir ejercer el ministerio aquí, te da una visión muy particular de la Iglesia Católica. Se percibe su universalidad porque aquí se dan cita católicos de los cinco continentes; también la enorme variedad de sus carismas en los incontables institutos de vida consagrada viejos y nuevos; sin duda la riqueza y al mismo tiempo la complejidad de su bimilenaria historia, reflejada en la grandeza y belleza de las grandes basílicas, de las numerosísimas iglesias, en todas las expresiones del arte cristiano presentes en todos los rincones de la ciudad. Se palpa de modo elocuente la parte “material y humana” de la Iglesia y se vislumbra su grandeza sobrenatural. Es como un ser humano: carne y espíritu. La carne con todas sus bellezas y fragilidades, el espíritu, en este caso el Espíritu Santo, realizando de modo escondido y eficaz su labor santificadora.

Sí, en Roma se siente “la Iglesia de carne” con todas sus limitaciones humanas. Es cierto, dentro de los muros del Vaticano se mueven las pasiones humanas, las envidias y ambiciones, las rencillas y rencores, el poder del dinero y del prestigio, el deseo insaciable de dignidades y honores. Y cuando salen a la luz pública estas flaquezas, algunos se alegran de encontrar una razón más para desconfiar de la Iglesia, otros se lamentan de las llagas de la que consideran madre, no pocos se escandalizan y se sienten decepcionados.

Sin embargo, no hay de qué asustarse, es natural que sea así. Entiéndase bien, es antinatural porque no hay nada más antinatural que el pecado, pero sucede desde que Eva mordió la fruta y se la ofreció a Adán. Yo sé que no debería ocurrir, que tantas cosas se pueden cambiar, que entre los que mandan en la Iglesia debería cundir el buen ejemplo, que el escándalo hace mucho daño, que Jesús nos ha mandado vivir unidos y amarnos, pero la Iglesia continuará siendo de carne como lo ha sido siempre.

Los doce apóstoles de Jesús eran de carne. Uno lo traicionó y lo entregó a la muerte, otro lo negó tres veces, los demás huyeron y lo dejaron solo. Solamente el discípulo amado, Juan, aunque se escapó en el huerto, volvió después para estar junto a la Madre María al pie de la cruz. También en la primitiva Iglesia había tensiones y disputas. S. Pablo se enfrentó a los judaizantes, discutió con Marcos, reprendió a Simón Pedro. La comunidad de Corinto no era muy ejemplar si leemos detenidamente las cartas del apóstol. En fin, iglesia de carne y hueso.

Pero no hay que obsesionarse mirando hacia el Vaticano. También en cada parroquia hay incomprensiones y rencillas y entre los sacerdotes de tantas diócesis. Somos siempre demasiado humanos y deberíamos ser más espirituales… Y los que más se lamentan de los males en la Iglesia son los primeros que, no sólo están llenos de corruptelas, sino que hasta las promueven. Eso es lo que hace la diferencia: que la Iglesia promueve la santidad y se lamenta de que falta dentro; otros hacen el mal, presumen de hacerlo y lo promueven todo lo que pueden.

Pbro. Roberto Visier, ST

No hay comentarios. Comentar. Más...

Karyme Lozano: "me pedían posar desnuda; me reía de la abstinencia, pero..."

Pablo J. Ginés
Karyme Lozano, actriz mexicana muy conocida en Hispanoamérica por sus telenovelas y últimamente por la película "Cristiada", que se estrenará pronto en España y EEUU, siempre creyó en Dios, pero de una forma confusa e inmadura. Su vida sentimental era igual de confusa y, como ella misma admite, "si me hablaban de castidad, me reía". Pero precisamente el pudor fue lo que le llevó a reflexionar y a tener una experiencia del Espíritu Santo, tomando un café con un amigo, que de repente cambió su vida radicalmente.

- Karyme, ¿podrías concretar exactamente cómo fue el momento de tu conversión plena a Dios?

- Pese a vivir en un mundo superficial, yo tenía cierta inquietud espiritual, buscaba a Dios en religiones raras, en la meditación... Pero lo que me cambió de verdad empezó así: una revista me pedía posar completamente desnuda, algo que nunca había hecho aún. Yo, con la mente, pensaba, "sí, ¿por qué no?" Pero mi corazón me decía: "no, no lo hagas". Yo no tenía nada clara mi fe pero tenía un altarcito con una imagen de Jesús, yo ya le pedía cosas a Dios, y le pregunté: "¿qué hago?" Fui demorando la sesión del desnudo durante tres semanas, sin decidirme...

- ¿Te presionaban?

- Sí, me llamaban, y mucha gente me decía: "otras actrices se desnudan, está bien, es artístico..". Pero mi corazón, en el fondo, quería escuchar otra cosa. Y rezaba: "Jesús, hazme ver la verdad de mi vida". Entonces pensé en hablar con Eduardo Verástegui, actor mexicano como yo. La gente me decía que Eduardo ahora vivía en la fe, que hablaba de Dios incluso en entrevistas generalistas. Pensé: "Eduardo es el único en nuestro ambiente que me dirá que no haga el desnudo". ¡Pero él no estaba en el país, estaba de viaje en Europa!

- ¿Y qué pasó?

- Pues que quedé con un amigo de Eduardo que también era un converso reciente. Fueron cuatro horas apasionantes, con un café, hablando con él de Dios, de los valores, los sacramentos... ¡y la abstinencia! Él era novato en la fe pero el Espíritu Santo le iluminaba, le daba las palabras exactas. Él mismo luego me dijo "no sé ni cómo me salían esas palabras". Mira, si a mí me hablaban antes de abstinencia, yo me reía. Pero allí, en esa charla de café, de golpe lo entendí todo. Entendí de golpe la belleza de la abstinencia, de la castidad. ¡Fue el Espíritu Santo! Era un "antes no y ahora sí". Y me puse a llorar. Lloré porque entendía cómo había ofendido a Dios en mi vida.

- Jesús dice que "el Espíritu Santo convence de pecado" [en Juan 16,18]...

- Eso fue lo que me pasó. Y nadie me lo había explicado. Allí tuve claro, de golpe, el tema del pecado. Y más cosas. Y le dije a Dios: "te doy gracias porque me has hablado con claridad; ahora dime cómo vivirlo en la familia, en la sociedad; ya no voy a echarme atrás, te lo entrego todo, mi vida mi carrera, y sólo pido que me guíes". Y así estoy: soy una bebé en la fe, llevo menos de tres años de conversa.

- Tú has sido madre soltera, muchos te han visto como un icono de belleza... ¿Qué dirías a los jóvenes sobre el amor?

- Yo he vivido en la fama y el éxito. He probado drogas, no muchas, pero gracias a Dios que no me enganché a ellas, porque otros quedaron atrapados con menos. Vi el ambiente de las parejas, el todos con todos... pero era todo un vacío de tristeza, de crudeza moral. ¡Nada de eso da verdadera felicidad!

- ¿Y como es ahora tu vida sentimental?

- Tengo novio, también es católico practicante y vivimos la castidad y esperaremos hasta que nos casemos. Es un hermoso camino. Yo dije sí a Dios y él me dio un hombre bueno. Si te mantienes firme, atraes a gente que piensa como tú y te respeta. Es una relación hermosísima, porque estás por la persona, no por su cuerpo. En la castidad ves el verdadero amor, no la mera pasión. Lo estoy viviendo por primera vez en mi vida. Por eso, a los jóvenes les digo que no se rindan, que lo intenten y no se arrepientan de vivir así.

- ¿Cómo es tu vida espiritual o de oración?

- Igual que hacemos ejercicio para mantener el cuerpo, hay que fortalecer también el alma. Tengo un director espiritual, un sacerdote. Hay que fortalecerse para que no te tumbe el Enemigo (el "Patotas" le llamo yo). Intento ir a misa diaria y rezar el rosario cada día, pero no siempre lo consigo. Creo que es importante la confesión. Pido mucho la intercesión de la Virgen, sobre todo en mi relación de pareja, ¡es superimportante que nos cubra con su manto!

- ¿Tienes algún santo preferido?

- Me gusta Santa Rita de Casia. Por cierto, que hay una película bonita sobre Santa Rita, que es fácil de encontrar. También tengo un pariente santo en la familia, Rafael Guízar y Valencia, un santo mexicano, es un mártir de la época de los cristeros. Yo le pedía mucho a San José por un buen marido. Y le rezo a San Miguel Arcangel en momentos de angustia o preocupación. También acudo a una Virgen de Guadalupe bendecida que me regaló mi mamá. En fin, mucha oración. Le platico mucho a Dios. Cuando flaqueo, Dios me recuerda que Él es lo importante. La comunión me da mucha fortaleza, luz de Dios, ¡es como unas pilas espirituales, da energía!

- Háblanos de "Cristiada", la película ambientada en la guerra de los cristeros, en México.

- Tiene un mensaje universal, no es una película religiosa. El tema central es la amistad, la unión que hace la fuerza, el luchar por la libertad en la época de los cristeros. El presidente impedía la libertad de religión, cerraron las iglesias... Pero el enfoque de la película no es lo católico, sino que el ser humano ha de luchar por su libertad y sus creencias. Gracias a esos héroes hoy tenemos libertad para la fe, para nuestras creencias y valores.

- ¿Cómo ves el cine actual?

- Hay mucho cine amarillista, porque dicen que vende la violencia extrema, con drogas, sexo... Muchos directores van por esa rama. Pero el público está dispuesto a pagar por una película que le haga salir contento, con mensaje. El cambio empieza por el consumidor... Por ejemplo, "The Blind Side", protagonizada por Sandra Bullock, fue un gran éxito, era una película comercial pero con mensaje.... Y vendrán más, gracias al público. Por lo tanto, consumamos buen cine, que sea positivo para la sociedad. "Cristiada" es una película comercial, puede ser un gran éxito, entretiene a toda la familia y su mensaje es universal.

Fuente: www.forumlibertas.com

No hay comentarios. Comentar. Más...

Visita de Presidente Fundador de ST- Don Gratiniano Checa Colmena

El día 09 de Diciembre arribo a nuestro país, especificamente a Valencia, el Presidente-Fundador del insituto "Servi Trinitatis", Don Gratiniano Checa Colmena.

Su visita se debe al Padre Domingo, que aprovechando su estadia el pasado mes de Junio, para estar presente en la Asamblea Anual de "Servi Trinitatis", le hizo la invitación oficial para visitar a Valencia-Venezuela; cabe destacar, además, que también miembros del instituto, desde hace ya algún tiempo, venian proponiendole visitar a Valencia-Venezuela; bueno, gracias a Dios, se hizo posible la visita y ya esta entre nosotros.

Ahora aprovechando la visita de tan ejemplar persona humana y cristiana, rogamos a Dios que sean de gran provecho espiritual y dé abundates frutos su estadia entre nosotros.

Por otro lado, Don Gratiniano, estará realizando labores de inspección de las obras socio-culturales y religiosas, que lleva a cabo el instituto secular "Servi Trinitatis" en la parroquia "La Sagrada Familia"

Para finalizar aqui le dejamos un fotovideo de la I Celebración Eucarísitca que presidió Don Gratiniano Checa Colmena en nuestra parroquia

Etiquetas: , ,

No hay comentarios. Comentar. Más...

Nuestra Madre ya esta entre nosotros

20111010002736-016.jpg

Muy apreciados hermanos(as) en Cristo

Tenemos la inmensa alegria de contarle que Ntra Madre María del Socorro, ya esta entre nosotros

Que alegría nos embarga al tener la venerable imagen de la Patrona de Valencia y Madre de todos los Valencianos

Pedimos con su visita tan honorable que nos hace, derrame su bendición sobre cada unos de sus hijos, los cuales nos congregamos como Iglesia, aqui en la Parroquia "La Sagrada Familia", nos ayude a superar las dificultades cotidianas del día a día, a mantenernos animados en el servicio de su Hijo, propagando con nuestras palabras y vida, la buena nueva que Ntro Sr Jesucristo ha hecho de nosotros.

Por último, queremos seguir extendiendo nuestra invitación a participar en las demás actividades que en estos momentos se estan llevando a cabo en nuestra parroquia en especial, la vigilia que estará dando inicio a las 10 pm

No hay comentarios. Comentar. Más...

Ejercicios Espirituales 2011-2 (II Jornada)

20111007174604-afiche-propaganda-ee.ee11.jpg

Apreciados hermanos(as) en Cristo

Nos alegra comunicarles que ya estan abiertas las inscripciones para participar en la II jornada de Ejercicios Espirituales, de la Parroquia "La Sagrada Familia"

Los mismos se estarán llevando a cabo en 2 turnos:

Mujeres 28/29/30 de Oct. 2011

Hombres: 02/03/04 de Dic. 2011

Lugar: Casa de Retiro Mons. Montes de Oca, Altos de los Reyes. Bejuma-edo. Carabobo

Para mayor información: (0058)0241-848.69.86; correo elect.: padredoming@gmail.com

 

No hay comentarios. Comentar. Más...



Blog creado con Blogia.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras

Contrato Coloriuris
Plantilla basada en el tema iDream de Templates Next